Si después de una sesión de reiki (que me ha dejado como nueva) y charloteo con La Catarata, llegas a casa y te encuentras una rosa encima de la cama... ¿qué más puedes pedir?
Me voy a tumbar en el sofá con una infusión calentita y mi mantita de cuadros y definitivamente hoy será un día redondo...
5 comentarios:
Pues... no mucho más, no.
Lo que vale tu pequeño P !!!!!!
envidia, poco sana
anda pillina qeu te callas lo que había debajo de la rosa eh??
!!No es más que lo que tu mereces!! Lo de la mantita en el sofá está visto que ni en agosto en esta Castilla nuestra la podemos guardar, en mi casa pasa lo mismo, tooodos con su manta y !hala al sofá! ja,ja besos.
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