viernes, septiembre 28, 2007

J.

Ayer despedimos a J. J. es una persona muy especial, no es ni hippy, ni ecologista, ni ná, él es simplemente J.
J. ha decidido emprender una aventura e irse de cooperante a una país latinoamericano, y aunque a mí me de mucha pena la despedida, sé que va a ser una experiencia genial, una oportunidad de desarrollo profesional, pero especialmente personal.
Hace tiempo que en las despedidas decidí no volver a decir adiós. Adiós es una palabra que me incomoda, me pone nerviosa, me irrita, me saca de mis casillas... Prefiero decir "Hasta luego", luego te veo, luego, cuando vuelvas, tendrás un montón de experiencias que compartir con nosotros, luego, cuando regreses, me contarás lo bien que te lo has pasado, lo feliz que has sido, porque si algo tengo claro es que vas a ser muy feliz.
Cuando era pequeña tenía una obsesión: que toda mi familia y amigos vivieran en el mismo sitio. El problema es que mi familia vivía cada una en un sitio, unos en León y otros en Burgos, y yo me volvía loca pensando un lugar en el que pudieramos vivir todos, y dónde les vendría también bien a mis amigos, pero claro, mis amigos también tenían familia, y otros amigos, y esos amigos tendrían más amigos, y más familia... y hacía cálculos y más cálculos pensando un lugar donde todos quisieran vivir, y cómo poder convencerles de lo bueno de mi idea...
Con el tiempo me di cuenta de que esa idea no era posible, que tendría que acostumbrame a despedirme, primero los fines de semana de la familia, luego en los campamentos de la gente que conocías, más adelante de amigos de viaje y aventuras emprendidas, de compañeros de la carrera que se van de Salamanca, de compañeros de piso que se vuelven a sus lugares de origen, de amigos de toda la vida que se van distanciando... y por muchas despedidas que tengas, por muchas veces que hayas tenido que decir "hasta luego", por muchas veces... nunca te acostumbras del todo, y siempre te queda el mal sabor de boca, la sensación extraña que te hace pensar por un lado lo que te alegras de haber conocido a esa persona, y por otro lado lo difícil que resulta en ocasiones conocer gente tan especial que en algún momento tengas que despedir.
Por eso prefiero decir "hasta luego", por eso prefiero pensar que más tarde o más temprano volveré a verte, volveremos a hablar, volveremos a reirnos y a compartir, y por eso, aunque me ponga triste, aunque me de mucha pena, sé que vas a ser muy feliz, que vas a disfrutar mucho de esta aventura, y que, ya sabes, a tu vuelta te estaremos esperando con unas cañas, unas aceitunitas y las mismas ganas de siempre de ser felices

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando era pequeña no podía soportar que nadie me dijera adiós cuando me iba a la cama. Me entraban ganas de llorar de un modo inmediato. Quién me garantizaba que a la mañana siguiente iba a estar la gente a la que quería ahí, quién me prometía que la felicidad real del sol de cada día iba a reproducirse. La palabra adiós da tanto tanto miedo. Y, sí, acostumbrarse es terrible, las lágrimas en el Auto-Res lo atestiguan, los días en que te acuerdas de gente a la que has querido mucho y que decidió que no había huequecito para ti en sus vidas...Por eso prefiero imaginarme en mitad de un baile mágico en el que los encuentros con la gente son significativos porque sí, en ese momento preciso, para enseñarme algo concreto y nada más, ¿me parece poco? De modo que estoy feliz de estar en estas coordenadas vitales que me permiten, por ejemplo, estar leyendo este blog en este momento. Enamorada de la vida, aunque a veces duela...

Alex dijo...

Sí, decir adios es muy dificil... acabo de llegar a casa y me he ido despidiendo hoy, otra vez, una a una, de las personas con las que más he compartido aquí en Madrid. Y me niego a que sea un adiós, espero que realmente sea un hasta luego y dentro de poco pueda enseñarles mi ciudad, mis sitios y mi gente, de las que tanto les hablé... y que todo lo que hemos vivido no se pierda entre otros recuerdos...
J volverá, y como bien dices, sus vivencias también enriqueceran a la gente que le rodeais, aunque sea dificil ahora pensar que pasará tiempo sin verle o sin hablar.

Laurix dijo...

pues sí, tienes razón, decir adios es difícil... Parece que hasta luego lo hace menos duro, aunque yo aún prefiero decir "hasta pronto"

Maxiavida dijo...

Joé, qué entrada más sentida y más sencilla... Un beso grande.

Hiroshige dijo...

Yo tampoco suelo decir "adios", es como cortar la relación con alguien de forma definitiva. Yo tiro siempre del "ta lueguín" o "ta luego", el "adios" lo dejo para los fines de conversación cabreadas ;-)