Esta semana me he enfrentado a algunos miedos del pasado y por primera vez en mucho tiempo me he plantado y he podido decir "basta, hasta aquí hemos llegado".
El esfuerzo ha sido muy grande, pero la recompensa también.
¿Será por eso que no he podido resistirme a comprarme estas sandalias con pedaso de tacón incorporado? ¿será por eso que he sentido lo mismo al subirme en ellas que al decir las cosas que me han dolido durante muchos años?
Porque, sobre todo, me he sentido my, muy alta... (por dentro y por fuera)
Claro, que lo de los tacones es un tema... Llevo toda la mañana barriendo la casa para practicar... ¡coñe! ¡que dificil es!
5 comentarios:
Alá!! Esto sí que es una sorpresa! Lo de los tacones, digo!
Lo otro me alegra y eso que da por pensar, es más difícil lograr el equilibrio interior que el exterior, pero prácticando se consiguen los dos! Estoy deseándo verte así de alta, por dentro y por fuera!
!!Así se hace Fifi, con dos tacones!!
Son preciosas las sandalias, lástima que yo ya no puedo ponerme esos maravillosos tacones, ya sabes cosas de la edad, je,je, espero que cuando me operen !!otra vez la dichosa rodilla! mejore y pueda ponerme tacones, no tan altos, pero me los pondré.
Me alegra que te sacaras la espina, y hayas dicho lo que te estaba haciendo daño, mil besos.
uf... como tenga que solucionar las cosas a golpe de tacón voy lista...
Ni practicando con la escoba.
¡¡qué bonitas!!
ya verás una vez que te acostumbres a los tacones no va a haber quien te baje de ellos
Yo solo me ponía tacones en los bodorrios, y eso que soy más bien bajita, hasta que hace muy poquito he descubierto que con tacones se manda mucho más, je, je, pero también se corre bastante menos y se cansa un@ muchisísimo.
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