Hacía años que no iba a las fiestas del pueblo de mi madre. Y esta vez, por fin, ¡nos hemos animado a ir!
¡¡Ha sido genial!! Hemos paseado por los alrededores, puesto en práctica (más o menos) lo aprendido en nuestras clases de baile del curso pasado, comido - cómo no - hasta reventar, descubierto una nueva manera de hacer el pollo (pollo a la carbonara o en su tinta, que se consigue simplemente cuando la cazuela se olvida en la cocina ¡¡encendida!!), recordado anécdotas familiares, y sobre todo... ¡¡nos hemos reido mucho!!
Uno de los momentos más divertidos fué, sin duda, al ayudar a hacer los deberes de matemáticas a mi prima M. Había un problema que no fuí capaz de entender y pedí ayuda a ver si alguien nos ayudaba... En fin... ¡la que se lió! Al final terminamos los unos discutiendo con los otros sobre cómo se podían hacer rectángulos con árboles... y es que... ¡cada uno teníamos una manera de verlo! M. escurrió como pudo el bulto y guardó en el fondo de su mochila el cuaderno de matemáticas. ¡¡Menos mal que no estudiamos religión!! Por que si no, la II Guerra Mundial es poco en comparación con la que hubieramos podido liar...
El rio Bernesga a su paso por Cascantes. Con el otoño los colores eran impresionantes.
Los girasoles de mi tío S. y mi tía MC.: Uno de los mejores aperitivos para acompañar el vermuth...
Mi prima M., J., y yo retomando fuerzas en la plaza del pueblo. Por cierto, ya usan un 39 de pie, con solo 12 años... ¿Qué comen los niños de hoy en día para ser tan, pero tan grandes?
3 comentarios:
¡Pues sí! Lo hemos pasado muy, muy bien, el año que viene ¡más!
esas fiestukis que no decaigna, ¡a las dos en la cama?? vaya vaya...
Qué guay!!! Me encanta la foto de la familia de fiestuky!!
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